The Scientist: Macrene Alexiades-Armenakas, MD, profesora clínica asociada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale y director del Centro de Cirugía Láser y Dermatología de Nueva York

La respuesta: obtener suficiente agua es ciertamente una parte importante de tener una buena piel, pero no es una panacea.
La piel es el órgano más grande del cuerpo y, como cualquier otro órgano, necesita agua para funcionar. Por supuesto, eso no es todo lo que necesita, y el agua debe equilibrarse con sales. Muy poca agua aumenta la concentración de sal en el sistema, eliminando la humedad de las células y deshidratando la piel. Las células en mal estado se marchitan, dejando una piel que carece de tono.
Esto puede resultar en una "carpa", que es la arruga de la piel cuando la jala. (La piel correctamente hidratada se volverá a colocar en su lugar cuando la sueltes). En el otro lado de la moneda, demasiada agua también altera la osmolaridad (concentración de sal), lo que provoca hinchazón e hinchazón, y la piel que parece hinchada y translúcida.
El hecho es que puede beber agua durante todo el día, pero hay una cantidad máxima que cada célula puede absorber. Más allá de eso, los canales en la membrana celular se abrirán, dejando que el exceso se escape.

Tratamiento natural para la artritis y la artrosis por Adolfo Pérez Agustí (Febrero 2019).