Unos pocos afortunados, 128 hombres para ser exactos, fueron seleccionados para participar en un estudio en la Universidad de Wroclaw, en el que se vieron forzados a comerse las pestañas no de uno, ni de dos, sino de tres ángulos diferentes. ¡No es una mala manera de hacerlo! ¿De acuerdo con la ciencia, eh, caballeros? Y aunque un pico no tan sigiloso en nuestro escote podría inducir a un ojo de la mujer promedio, los hallazgos podrían ser aún más desalentadores para las mujeres con tazas de talla C y más. En el estudio, los hombres atraídos por las tetonas eran románticos rodando piedras cuyas relaciones eran en su mayoría de corta duración. Por otro lado, los hombres que preferían una pareja perfectamente pequeña solían ser del tipo que le gustaba establecerse en relaciones comprometidas.

6 PERSONAS QUE SE SOMETIERON A CIRUGIAS PLASTICAS EXTREMAS - MODIFICACIONES CORPORALES EXTREMAS (Septiembre 2021).